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El Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA)
 

Por Ana Isabel Ortega / EIA

Emiliano Aguirre, desde su primer Proyecto de Investigación presentado al Ministerio en 1977, quiso aprovechar el enorme potencial de los yacimientos para formar un Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA) que mayoritariamente estuviera compuesto por investigadores españoles, a pesar de la escasez de especialistas nacionales en aquella época. Entre 1978 y 1990, bajo su dirección, se sentaron las bases de un EIA que gravitaba en tres Centros: el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, cuyo equipo dirigían Emiliano Aguirre y José María Bermúdez de Castro, la Universidad Complutense de Madrid, con Juan Luis Arsuaga a la cabeza, y la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona, con Eudald Carbonell como responsable.

Tras la jubilación de Emiliano Aguirre, sus tres discípulos heredaron la codirección del Proyecto y del EIA aunque, en la actualidad, nuevos Centros específicos han sido los herederos de aquella primigenia estructura.

La creación en Burgos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), junto al Museo de la Evolución Humana, motivó que el propio José María Bermúdez de Castro, junto a parte del equipo del MNCN de Madrid, se integrara en el mismo.

Por otra parte, se creó en Madrid el Centro Mixto de la Universidad Complutense de Madrid y del Instituto de Salud Carlos III de Evolución y Comportamiento Humano que pasó a dirigir Juan Luis Arsuaga y a donde se desplazó con su equipo.

Por último, en Tarragona también se creó el Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) dirigido por Eudald Carbonell donde se integró su equipo.

Aparte de estos tres Centros de Investigación, otras instituciones colaboran habitualmente en el Proyecto y varios de sus investigadores están integrados en el EIA, fundamentalmente, la Universidad de Burgos, la Universidad de Zaragoza y la Universidad de Alcalá de Henares.

Historia
 

Por Ana Isabel Ortega / EIA

Como en todo gran proyecto, los orígenes del Proyecto Atapuerca se deben enmarcar en intentos fallidos de hombres adelantados a su tiempo. Nos referimos al empeño de Manuel Francisco de Paula, entre 1782 y 1795, por incluir la importancia de Cueva Mayor en el Diccionario Geográfico-Histórico de Tomás López, o a los esfuerzos de Felipe de Ariño, en 1863, por proteger esta cavidad a través de una original solicitud de concesión, con el objetivo de potenciar investigaciones científicas que pusieran en valor su importancia geológica y arqueológica. Consecuencia de este interés fue la topografía y publicación de Pedro Sampayo y Mariano Zuaznávar (1868), trabajo que atrajo, entre 1910 y 1913, a Jesús Carballo, Henri Breuil y Hugo Obermaier, quienes descubrieron el yacimiento de la Prehistoria reciente de Cueva Mayor y Cueva del Silo, pero el estallido de la Guerra Civil paralizó toda investigación.

Una nueva fase en el conocimiento de este yacimiento va a estar impulsada, a partir de 1951, por las investigaciones del Grupo Espeleológico Edelweiss (GEE). La exploración, topografía y conservación de las cavidades de la sierra dio como resultado la catalogación de todos los conductos, así como el descubrimiento en 1962 de los yacimientos pleistocenos de Trinchera. Entre 1964 y 1966, bajo la dirección de Francisco Jordá, se realizarán las primeras excavaciones cuyos restos serán expuestos en el Museo de Burgos en 1968. En 1972 el Grupo Espeleológico Edelweiss descubre la Galería del Sílex y al año siguiente, bajo la coordinación de José Luis Uribarri, presentan las alegaciones oportunas que impidieron la pretendida expropiación forzosa para el campo de maniobras militar de las cuevas y de parte de Trinchera, iniciando los trámites para su declaración como Monumento Histórico Artístico, aunque no se lograría hasta 1987.

En 1975 el Grupo Espeleológico Edelweiss entró en contacto con Trinidad de Torres, quien en el verano de 1976 realizaría excavaciones en Trinchera, mostrándole también el yacimiento de osos de la Sima de los Huesos, donde descubrirían los primeros fósiles de Homo heidelbergensis, que propiciaron que Emiliano Aguirre presentara, en 1977, el primer proyecto del Equipo de Investigación de Atapuerca.

Patronos Fundadores
 

JUAN LUIS ARSUAGA | JOSÉ MARÍA BERMÚDEZ DE CASTRO | EUDALD CARBONELL

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Patronos Institucionales
 
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