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Entorno geográfico

Entorno geográfico
 

Por Ana Isabel Ortega/EIA

La sierra de Atapuerca es una pequeña elevación, de 1085 m s. n. m., situada a unos 15 km al este de la ciudad de Burgos. Se localiza en el borde nororiental de la Cuenca Cenozoica del Duero y forma parte de la orla mesozoica del Sistema Ibérico, como su último representante. Está separada del borde meridional de la Cordillera Cantábrica por un corredor tectónico, conocido como Corredor de La Bureba, que enlaza las depresiones terciarias del Duero y del Ebro. La sierra constituye un relieve positivo relacionado con un anticlinal tumbado SE-NO, compuesto por rocas mesozoicas, principalmente calizas y dolomías del Cretácico superior.

La evolución del paisaje en esta región está dominada por el desarrollo de superficies de erosión relacionadas con ciclos de erosión-sedimentación y ascenso durante el Neógeno, y el predominio de la incisión de los actuales valles fluviales durante el Cuaternario. El río Arlanzón, con 14 niveles de terrazas desarrolladas desde +92/+97 m del cauce actual, jerarquiza el modelado exterior así como la evolución de un importante sistema de cuevas multinivel.

Las cuevas de la sierra de Atapuerca forman una secuencia subhorizontal de tres niveles de conductos, colgados a 90, 70 y 60 m sobre el actual cauce del río Arlanzón. Este karst tiene 4,7 km de conductos explorados, entre los que destacan el Sistema de Cueva Mayor-Cueva del Silo, Cueva Peluda y Cueva del Compresor, así como las entradas colmatadas de las cavidades de Trinchera: Sima del Elefante, Gran Dolina y Complejo Galería.

Estas características muestran un paisaje de transición entre los dominios de montaña y llanura, con diversidad de biotopos, debido a su magnífica situación biogeográfica, en donde confluyen influencias mediterráneas, atlánticas y continentales, cuyo rico ecosistema, conservado en los rellenos de las numerosas cavidades, fue intensamente aprovechado por diferentes grupos humanos a lo largo del tiempo.

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